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lunes, 17 de septiembre de 2018

El árbol del corazón

PH: Angie Pagnotta


El árbol de mi amiga Tatiana tiene forma de corazón. Como ella, que se brinda y abre su intimidad a un pequeño y selecto grupo de privilegiados. Que linda es la sensación de recién conocerte con alguien y sentir que ya te encontraste y te conoces, la gente del “lapsus“ que no teme al lapsus...esa gente tan querible. Tatiana nos unió por esos hilos invisibles que nos conectan, así suceden las mejores cosas. 
Mi cabeza se va un instante y miro hacia adelante y me digo: “que cagada, que justo ahora....”, a veces tengo esa sensación de llegar tarde a una fiesta que se puso buenísima pero ya termina, o como cuando te dicen ¿probaste la torta? Y decís que no y te miran con lastima para rematar con un “la cocinó Francis Mallman”. 
Una sensación de KEEEE me invade por momentos. Pero justo ahora, casi, tal vez, esto es así. 
Y tal vez mañana desde alguna calle impronunciable de Berlín recuerde el árbol y el corazón de Tatiana, así como también el corazón de todos los que amo, admiro y quiero. Tal vez en ese momento piense que todos ellos están ahí, también, latiendo conmigo. 

viernes, 22 de septiembre de 2017

Crónicas de viaje | Berlín | Molecule man




Cuando llegamos a Berlín una de las cosas que no quería perderme era ver en vivo lo que está en la foto. Se trata del "Molecule Man", una escultura alojada en medio del Spree, a orillas del Elsenbrucke y a la sombra de la torre Alliance. En ese punto se unen los barrios Friedrichshain, Kreuzberg y Treptow. Para el escultor estadounidense Jonathan Borofsky, estas tres figuras unidas en el centro no solo se refieren a todas las moléculas de los humanos unificándose en una, en la cual el agua y el viento también son partícipes; sino en el caso de Berlín también simboliza la unión entre el Este y el Oeste. Yo no sabía todo esto cuando, de casualidad y googlendo para encontrar una imágen para un texto de este blog, (y años antes del viaje) encontré unas fotos de esta escultura y quedé hipnotizada. Esta obra de 30 metros de altura y 45 toneladas de peso engloba muchas cosas para mí. Entre las cosas más fuerte que me pasan, me resulta interesante notar cómo un elemento tan firme, de un acero duro y rígido adquiere una sensibilidad extra que la hace mutar de sentidos y significancias. Cómo se entrelazan los puntos que unen y nos unen a unas y otras personas y, sobre todo el contraste de notar que en ese concepto también hay encerrado algo de la esencia de Berlín.

Corazón blindado

 Tu corazón está blindado (como estuvo siempre) simpatizo, sin embargo,  con la idea de —algún día— quebrar la protección absurda de tus can...