miércoles, 30 de junio de 2010

Mantra


princesa azul.
Cama de alquitrán.
Ojos de papel en el avión de los besos.

Miradas al cielo.
Canción de cuna para el olvido.
Calecita rota.
Mantra eterno.

La muñeca baila sola en su cajita.
Los dedos de los pies se retuercen.
Las orquídeas destiñen su aroma.

Un canto eterno obedece el tiempo.
La luz de los ojos se aclara.

Cuando escribo

Para evitar malos entendidos, cuando escribo no lo hago mirando en mi interior ni queriendo decir cosas que no me animo. Cuando escribo sólo siento en los dedos la necesidad de avanzar en las palabras, aunque es cierto que tomo fragmentos de otros, ideas, recuerdos de cosas que no viví jamás. También pienso en errores, en desaciertos, es más fácil escribir de lamentos que de alegrías, por lo menos para mí, por eso recurro al pasado inmediato, algo tengo que hacer con ese cajón de agonías.

Sogas de terciopelo


Tomate tu tiempo para irte, que las sogas de mis manos ya las solté.
Que el tiempo pasado fue mejor que cualquiera de nuestros momentos.
Desde el rastro oculto de mi risa, que no estuvo presente sin mí.
Las sogas de terciopelo, se fueron soltando.


M.A.P.D

Texto surrealista


El mundo fisíco todavía está allí. Es el parapeto del yo el que mira y sobre el cual ha quedado un pez color ocre rojizo, un pez hecho de aire seco, de una coagulación de agua que refluye.
Pero algo sucedió de golpe.
Nació una aborrecencia quebradiza, con reflejos de frentes, gastados, y algo como un ombligo perfecto, pero vago y que tenía color de sangre aguada y por delante era una granada que derramaba también sangre mezclada con agua, que derramaba sangre cuyas líneas colgaban; y en esas líneas, círculos de senos trazados en la sangre del cerebro.
Pero el aire era como un vacío aspirante en el cual ese busto de mujer venía en el temblor general, en las sacudidas de ese mundo vítreo, que giraba en añicos de frentes, y sacudía su vegetación de columnas, sus nidadas de huevos, sus nudos en espiras, sus montañas mentales, sus frontones estupefactos. Y, en los frontones de las columnas, soles habían quedado aprisionados al azar, soles sostenidos por chorros de aire como si fueran huevos, y mi frente separaba esas columnas, y el aire en copos y los espejos de soles y las espiras nacientes, hacia la línea preciosa de los seno, y el hueco del ombligo, y el vientre que faltaba.
Pero todas las columnas pierden sus huevos, y en la ruptura de la línea de las columnas nacen huevos en ovarios, huevos en sexos invertidos.
La montaña está muerta, el aire esta eternamente muerto. En esta ruptura decisiva de un mundo, todos los ruidos están aprisionados en el hielo; y el esfuerzo de mi frente se ha congelado.
Pero bajo el hielo un ruido espantoso atravesado por capullos de fuego rodea el silencio del vientre desnudo y privado de hielo, y ascienden soles dados vuelta y que se miran, lunas negras, fuegos terrestres, trombas de leche.
La fría agitación de las columnas divide en dos mi espíritu, y yo toco el sexo mío, el sexo de lo bajo de mi alma, que surge como un triángulo en llamas.

Antonin Artaud 1925

martes, 29 de junio de 2010

Tinta ausente


Hundida. Deseando extirparme este peso de quilates sin razón.
Detestando. Tratándo de escapar del dolor, para no ahogarme.
Los dos minutos después, fueron de terror, como si una lluvia me bañara entera el alma.
Como si aquello fuera el principio de algo sin final.

Las hojas del cuaderno se borraron.
La tinta dejó de escribir historias miserables.
Un suspiro arremete el cuerpo hasta agotarse.
Lluvia distante y lejana de un barrio seco.

Todo Pasa


Últimamente pienso en mi inutilidad. Me cuestiono incluso, si internamente quiero fracasar o no. Digo, ¿qué estoy haciendo mal? cuando en el fondo lo sé.
Ya no puedo atribuirle al cosmos, al calendario maya o la puesta del sol a mi gran ejercicio del fracaso, la desilusión, los errores.
Ya todo pasó, y todo así. Y cada día se graba más en mi cabeza la idea del "todo pasa y esto también pasará", de la conocida leyenda del rey que quiso tener un mensaje oculto en su anillo, para las victorias y los fracasos.
Pienso en eso, pienso en mí. En todo lo postergado, en el sacrificio, en el esfuerzo y en la derrota.
Esto también pasará.

lunes, 28 de junio de 2010

Zig Zag


De amores, de errores de tren.
De rupturas con caballos blancos.
De príncipes encapuchados en la lluvia del olvido.

De la espada en la piedra.
Del cuento del nunca jamás.
De la historia sin fin que no pesa.

De los besos con sal.
Del agua desteñida de tus ojos.
De las manos imposibles que no pecan más.

Este adiós no es un hasta luego.
Estos besos no juegan con sal.
Este calvario se acota en el tiempo.
La última flecha del perfume de tus ojos, al túnel del veneno en mi corazón.

Ironía de show


Llegué al ascensor, allí estaba su mentira.
A casi un año, simulaba un te quiero, una impresentable manera de decir "tal vez", de su parte. Subimos e intentaba convencerme de su presencia en ese momento. Halagó mi ropa, mi pelo, mi perfume. Llegamos a la puerta y un infarto en los ojos me devolvió la luz. Abrace a mi novio, me senté junto a él y empecé a reír.
Más tarde la rueda de prensa con preguntas que no le importaban ni a él, después la risa boba en la estúpida caja de mi comedor y finalmente la lectura que olvidó en el modular.
Rara vez mi corazón latió tan poco al verlo, por suerte el síndrome de simbiosis terminó.

sábado, 26 de junio de 2010

Ave Fénix


No hay manera ni ficción más acertada que la vida. Unos meses después de la tormenta que sacudió mi interior, observo desde la distancia todo lo que he pasado. Muertes, embarazos, repeticiones, pérdidas, encuentros. A más de un año de la revolución, al fin distante, me alegro de haber sobrevivido, casi como una judía en tiempos de nazismo.
Como el Ave Fénix, desde las cenizas del mar muerto, aquí posada sobre mis hombros, la dulce sensación de renacer.

jueves, 24 de junio de 2010

Basta

Gente que no puede decidir por sí sola.
Que no se anima a decir que NO por miedo.
Que simula que está todo bien cuando está todo mal.
Hombres y mujeres de mi edad, condicionados por "quedar bien", "pasar el rato".
Harta de la hipocrecía, todavía algunos se ofenden de mi cruda verdad.
Y yo prefiero decir "ya fue" y no caretearla más. ¿Para qué? ¿Qué sentido tiene?.
Cada vez que fuí hipócrita, me alejé más de mí.
Pero ahora, me distancio (hace tiempo) de la comodidad del "sí, dale", del "ok, te ayudo" y de las estupideces sin sentido de planes maquiavélicos que no me gustan. Del quedar bien, del aceptar lo que los demás quieren, del cómodo y distante tkm o de la enfermiza complicidad de la risa.
El que quiera, que esté. Al que le interese, que llame.
Basta de mails, de cadenitas, de mensajitos al celular estúpidos, incoherentes y sin sentido.
De caretearla, de ser falsos, de hacerse los buenitos.
Basta de todo.

Butterfly


¿Qué significan las 23 velitas de ayer? Ya no puedo cuestionarlas, allí están, antes o después de los aplausos.
La gente de siempre, estando. Los nuevos amigos, acercándose. Mi nuevo y último amor presente desde las primeras horas. Con su ternura, sus ganas de mimarme, de hacerme reír y de darme regalos hermosos todo el tiempo.
El pasado se destiñe cada vez más, el velo cayó hace tiempo y a casi un año de este cambio, se están terminando de cerrar los huecos de personalidad que me paralizaban.
Los veintitrés arrancan la ruta a tiempo. Necesitaba salir del loco para poder volar como mariposa.

miércoles, 23 de junio de 2010

Movimiento


Los azules caen. El cielo despliega sus diamantes de rosas.
La dama de blanco espera en el altar.
Los jazmines retuercen su aroma por el pasto.

Colores.
Colores intensos que circulan mudos. Una pierna se dispara.
El movimiento surge.
Allí la danza que combina su fusión eterna.

Tiembla el cielo.

A piaccere


Hoy, hace 23 años que nací. Sé que no vine a este mundo en las mejores condiciones existenciales, pero con el paso del tiempo entiendo que ninguna cosa es mejor o peor si no se toma en cuenta el objetivo. Me refiero a que de alguna manera, todos nos encargamos de mejorar y hacer circular nuestro destino a gusto propio. Quizás la vida nos imponga condiciones que a simple vista son irreversibles, pero todo tiene solución. No es que tener un año más me haya convertido en una optimista oradora, pero estoy tratando de aceptar que algunas cosas se dan por el simple hecho de ser, nada más. Lo que se pueda se cambiará, lo que no ha perdido su importancia ya.

Corazón blindado

 Tu corazón está blindado (como estuvo siempre) simpatizo, sin embargo,  con la idea de —algún día— quebrar la protección absurda de tus can...