Esta vez voy a ser lo que yo quiero ser, dice una canción de El Mató, una banda Indie de Argentina. Lo interesante de esa frase es la potencia, la chispa, la razón de ser en la que no importa nada más que ser lo que uno, cada uno, quiere ser. Hay demasiada belleza en esa frase, demasiada potencia que, a mi entender, a veces se anestesia o no se escucha. ¿Por qué será que a veces es fácil callar lo que somos? y otras, las veces más felices, es tan difícil lograrlo. Tan difícil silenciar el deseo, la búsqueda, el cuerpo, la belleza. Yo no quiero ser otra, yo quiero ser la que yo quiero ser este día y cada día.
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martes, 11 de septiembre de 2018
jueves, 3 de marzo de 2011
Bailar

Dejar que el cuerpo hable.
Que la danza circule en mi vientre como un mundo exacto de brillo.
Dejar que el cuerpo caiga en la tentación del movimiento.
Que fluya mi espíritu por el aire, hasta apretar los pies al suelo.
Dejar que la danza construya mi cuerpo, que pueda achicar las distancias de la música aprendiendo a explorar el rítmo sin pensar en nada más que ese momento.
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