El enmascarado tiene un velo enorme delante sus ojos.
Hace unos meses quedó shockeado ante una terrible pérdida que jamás pensó que sucedería.
Su agobio y su felicidad constantes son sombras que se pelean entre sí. Quién resulte vencedora y gante la batalla, tendrá sus 5 minutos de esplendor saliendo a la luz, ante los demás, ante todos, un público soñado. Es una pelea intensa, cualquiera puede ganar.
Así van cambiando los roles entre agobio y felicidad hasta que el teatro es insostenible y finalmente cae el telón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Corazón blindado
Tu corazón está blindado (como estuvo siempre) simpatizo, sin embargo, con la idea de —algún día— quebrar la protección absurda de tus can...
-
Foto: Alex Ivashenko * Has sido mi amor desde que cruzamos el fuego, desde que tu boca atravesó mis labios, desde que mi lengua s...
-
Las ganas y el cuerpo se movilizaban. Las sábanas envolvían fragmentos de piel desnuda, que no llegaban a ser contemplados por las manos. Lo...
Parece una interesante historia, espero saber más. Le di un vistaso al blog y queria felicitarte
ResponderEliminarun beso grande
Demian
Ya está la fase I de la historia Rota. Gracias por visitar el blog y me alegra que te guste, gracias por tu comentario Demian.
ResponderEliminar