Los
primeros mates del día, con la primera ansiedad. Afuera hay smog, viento y un
hermoso día de sol de invierno. Miro a los pájaros rabiosos que van de un lado a otro, a toda
prisa. Los miro y pienso que van con rumbo incierto, pero ellos saben a dónde
van. Su vuelo tiene verdadera firmeza. Los pájaros no se arrepienten, no discuten,
no piden perdón ni cometen errores, porque en la libertad de sus alas está su
corazón y un corazón sincero –si es realmente sincero– nunca se equivoca.
Mostrando entradas con la etiqueta vuelo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vuelo. Mostrar todas las entradas
viernes, 16 de agosto de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Corazón blindado
Tu corazón está blindado (como estuvo siempre) simpatizo, sin embargo, con la idea de —algún día— quebrar la protección absurda de tus can...
-
Con tinta china escribí tu nombre en un banco de plaza. Era una tarde fría de invierno berlinés y, sin temor a reprimendas, tallé tu...
-
Foto: Alex Ivashenko * Has sido mi amor desde que cruzamos el fuego, desde que tu boca atravesó mis labios, desde que mi lengua s...
