Hoy hablaba con un amigo sobre el lugar de lo anónimo. Me causa cierta extrañeza esa sensación. Por un lado, una parte de mi cuerpo añora ese instante de anonimato que tenía hace años y, por otro lado, valoro enormemente el alcance que pueda tener alguna tontera que escribo. Que contradictorio ¿no? y haciendo un revisionismo de mi propia existencia, soy una persona dual, con blancos y negros en un mismo punto cardinal, será por eso que también conviven en mí ciertas voces a la hora de, por ejemplo, escribir. ¿Quién sabe?
©Angie Pagnotta-Depersia
©Angie Pagnotta-Depersia
