domingo, 3 de junio de 2012
Estrella, para mí.
Veo el cielo, un punto lejano, parece una estrella.
Apago las luces de mi departamento, y veo entonces el milagro.
Una luz encendida, detrás del cielo, que apunta para mí.
Y es su brillo el que no deja de hacerme brillar.
Girando, girando, atravesando las paredes y cristales del armario.
El gato me sonríe cómodo, quieto como entendiendo el brillo
y yo me miro a través de sus destellos como una luz encendida, detrás del cielo, que apunta para mí.
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