Mostrando entradas con la etiqueta tentación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tentación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Caer en la tentación


"Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal."

La segunda estrofa del padre nuestro alerta sobre la tentación.
Algunos lácteos argentinos como el yougurt Ser dicen: Dejate tentar
Mientras estamos cenando en algún restaurante, un comensal dice "no, no me tientes con postre" Y todas frases que a diario hablan de la tentación y su bendita suerte.
Pienso que cada tanto debemos caer sin que esto sea motor de daños a nadie. Primum non nochere (lo primero es no hacer daño) se decían ya en 1860 los que entonces ejercían la medicina y eso es cierto, lo principal y lo primero es no dañar, pero si vivir.
Caer en la tentación no es engañar o es mejor dicho es no engañarnos a nosotros mismos. Es cumplir parte de la doctrina del alma, es finalmente no dejarse doblegar por el aburrimiento, la comodidad y la sencillez de una vida sin altibajos.
Tentarse es aprovechar el tiempo, sacar a pasear el deseo y hacerlo circular. Es arriesgarse, perderse un rato, apagar el celular, cantar fuerte y complacer el placer, de eso se trata.


Corazón blindado

 Tu corazón está blindado (como estuvo siempre) simpatizo, sin embargo,  con la idea de —algún día— quebrar la protección absurda de tus can...