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lunes, 23 de mayo de 2011

Su figura y su ser


Era importante caer en su figura. Importante, como aquellas cosas que se sabe que existen, pero duelen. Importante, como lo que todo el mundo dice, lo es.
Era un otoño imponente. Las hojas caían suaves y apuradas sobre las veredas y la calle. Se imponían, con el suave aroma de los árboles desteñidos. Era un Mayo sin sombras, sin espejismos ni grandes vanidades.
Allí, quieto, su cuerpo.
Se vestía de incomparable magia. Sencillo, prolijo y como dice la canción "sin tatuajes que ensucien su piel".
Su figura larga, sus extremidades salvajes, sus ojos de diamantes cristalizados y la fina simpleza de sus rasgos. Todo, en un conjunto perfecto con destino perdido. Y no hablo de perfecciones trilladas, ni de rostros con prisas de ángel. Hablo de esas miradas, que por ejemplo, viajan en el tiempo para quedarse un rato más después. De ojos café, de boca salmón, de tintas y perfumes expulsando cáliz divino.
Y no pude evitar del todo mirarlo, no pude. Tampoco quería dejar de hacerlo, aunque mis relatos fueran mayores al presente, aunque incluso ahora mismo esté enojado conmigo...

domingo, 1 de mayo de 2011

Ahora


No está bien o mal pronunciar o mencionar al silencioso y sombrío pasado, hay que entender que él existe y que lo que somos hoy, este futuro-presente inquieto, es lo que nos pone en el lugar que queremos estar.
No hay más tiempo de angustias ni pesimismos. Hay en acción, momentos felices y de los otros. Hay, en suma, un AHORA -no hoy-. Somos lo que fuimos siempre y queremos ser mañana.
Cuesta arriba, prisioneros, amantes algunas y muchas sólo un beso en el espejo, pero hay que aprovechar este ahora inquieto, este último minuto de todos los minutos, esta sombra transeúnte y vigía, este pez ya sin anzuelos en la boca.

Corazón blindado

 Tu corazón está blindado (como estuvo siempre) simpatizo, sin embargo,  con la idea de —algún día— quebrar la protección absurda de tus can...